Si sos electricista y todavía cotizás “a ojo” o preguntando en los grupos cuánto están cobrando los demás, esta guía es para vos. Vamos a ver los valores de referencia del punto de electricidad en 2026, qué incluye exactamente un punto, qué factores lo encarecen, y — lo más importante — cómo calcular TU precio en vez de copiar el de otro.
Y si estás armando el presupuesto completo, no solo el precio del punto, mirá también nuestra guía paso a paso para hacer un presupuesto de instalación eléctrica.
Primero lo primero: qué es un “punto” (y qué no es)
En el rubro se usan “punto” y “boca” casi como sinónimos, pero conviene tener claro qué estás vendiendo cuando cotizás por boca. Según el criterio que usan las asociaciones del sector, una boca completa incluye el trabajo integral para que un punto quede operativo: canalización, amurado de cañería, cableado reglamentario y conexión de los módulos. Es decir: desde el caño hasta la tecla o el tomacorriente funcionando.
Lo que NO incluye una boca estándar (y conviene aclararlo en el presupuesto para evitar discusiones):
- La instalación del artefacto decorativo final (la lámpara colgante, el ventilador, el spot).
- La reparación de la pared más allá del cierre básico (el enduido fino y la pintura son del albañil o se cotizan aparte).
- Los materiales, salvo que lo aclares expresamente.
Valores de referencia 2026
Los números que siguen son de mano de obra, sin materiales, y son puntos de partida — no tarifas obligatorias. En Argentina conviven dos referencias:
La referencia gremial: las asociaciones de instaladores publican costos sugeridos de mano de obra. Para 2026, la boca en instalaciones chicas (de 1 a 50 bocas) se ubica alrededor de los $36.000-45.000, con precio unitario que baja levemente en obras de mayor volumen.
La referencia de mercado: lo que efectivamente se está cobrando en AMBA se mueve en un rango más amplio, aproximadamente $26.000 a $52.000 por boca según zona, complejidad y si el trabajo lo hace un matriculado. En el interior los valores suelen correr un 10-20% por debajo de CABA/GBA.
Un error común: agarrar el número más alto de la tabla “porque es lo sugerido” sin poder justificarlo, o el más bajo “para ganar el trabajo” sin haber hecho la cuenta de si te conviene. Las dos cosas se arreglan con el mismo método.
Cómo calcular TU precio por punto (el método)
Copiá este cálculo en un papel o en una planilla. Es una sola vez y después lo ajustás cada tanto.
Paso 1 — Tu costo de hora de trabajo. Sumá tus costos fijos del mes: monotributo, seguro, matrícula, herramientas (amortización), vehículo/nafta, teléfono. Dividilo por las horas facturables reales del mes — que no son 160: entre traslados, presupuestos que no salen y administración, un independiente factura efectivamente 100-120 horas por mes si le va bien. Ese es tu costo de hora: lo que te cuesta a vos trabajar una hora aunque no ganes nada.
Paso 2 — Tiempo real por boca. Una boca embutida en obra nueva con cañería fácil no lleva lo mismo que una boca en pared de ladrillo macizo de una casa de 1960. Medí tus tiempos reales en los próximos trabajos: como referencia general, entre 1 y 2 horas por boca según condiciones.
Paso 3 — Tu precio. Precio por boca = (costo de hora × horas por boca) + tu ganancia. La ganancia no es “lo que sobra”: es un porcentaje que decidís (30-50% sobre el costo es habitual en oficios). Si el número te da por debajo del rango de mercado, estás en zona peligrosa: o tus costos están mal calculados o estás regalando el laburo. Si te da por encima, necesitás justificarlo con algo que el cliente perciba (matrícula, garantía por escrito, prolijidad, presupuesto profesional).
Los factores que SÍ justifican cobrar más caro (y decírselo al cliente)
- Tipo de pared y cañería: boca nueva con canalización en ladrillo macizo o losa vale más que aprovechar cañería existente; el recargo habitual va del 30% al 50% según el caso.
- Altura y accesibilidad: trabajo en altura, cielorrasos, espacios reducidos.
- Instalación existente en mal estado: si para hacer tu trabajo tenés que convivir con una instalación desastrosa, eso es tiempo y riesgo.
- Bocas especiales: líneas exclusivas (aire acondicionado, termotanque eléctrico, anafe), 380V, exteriores. Se cotizan aparte, no como boca estándar.
- Urgencias y fuera de horario: recargo del 30-50% es lo habitual en el rubro.
- Distancia: si el traslado te come media jornada, va en el precio (o cobrás la visita).
Los errores que te hacen perder plata al cotizar
- Cotizar por WhatsApp sin ver el trabajo. El “más o menos cuánto me sale” telefónico te ancla a un número que después no podés subir cuando ves la pared.
- No separar materiales de mano de obra. Si pasás un solo número, cualquier suba de materiales se la come tu ganancia. Separalos siempre en el presupuesto.
- No poner validez al presupuesto. Con la inflación argentina, un presupuesto sin fecha de vencimiento es un cheque en blanco contra vos. 15 días es un plazo razonable.
- No pedir seña. La seña (30-50% es lo usual) filtra a los que “están viendo” y te cubre la compra de materiales.
- Mandar el presupuesto en un mensaje de texto. Un número suelto en WhatsApp se regatea; un presupuesto en PDF con membrete, detalle y condiciones se respeta. La diferencia de percepción se traduce directo en cuánto podés cobrar.
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